Cómo actuar ante quemaduras leves y solares
Las fuentes de calor en la cocina, líquidos calientes o una exposición solar inadecuada pueden provocar quemaduras en la delicada piel de los niños. Ante una quemadura térmica leve, la actuación inmediata consiste en enfriar la zona afectada aplicando abundante agua fría o templada durante al menos diez o quince minutos para calmar el dolor y frenar la lesión térmica.
Prácticas correctas y remedios caseros que deben evitarse
Es fundamental no aplicar remedios caseros como pasta de dientes, aceite, mantequilla o alcohol sobre la quemadura, ya que aumentan el riesgo de infección y dificultan la valoración médica. Tampoco deben pincharse las ampollas si aparecen. Si la quemadura es extensa, afecta a zonas sensibles o presenta ampollas grandes, se debe acudir de inmediato a urgencias.
"Enfriar con agua limpia de inmediato y evitar remedios caseros erróneos garantiza una correcta recuperación de la piel afectada."
Proteger la piel infantil con rigor y prevención
Extremar las precauciones frente al calor y el sol directo previene lesiones cutáneas dolorosas, asegurando el bienestar integral de los menores.
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