Protocolo básico de actuación ante una crisis
Frente a una crisis convulsiva generalizada en el centro educativo, la actuación del adulto debe ser metódica, serena y predeterminada. La inmensa mayoría de las crisis finalizan de forma espontánea en pocos minutos sin requerir asistencia médica de urgencia, siempre y cuando se apliquen correctamente los pasos fundamentales de protección y seguridad física del alumno.
Pautas esenciales de intervención y errores a evitar
Dominar los pasos clave asegura una asistencia impecable:
1. Proteger y lateralizar: Retirar objetos peligrosos del alcance del menor y girarle suavemente de lado al ceder la rigidez para despejar sus vías respiratorias.
2. Cronometrar y mantener la calma: Medir la duración exacta del episodio (si supera los cinco minutos, activar emergencias) evitando por completo sujetar sus extremidades o introducir objetos en su boca.
"Conocer y ensayar el protocolo básico de actuación ante una crisis transforma el miedo inicial en una respuesta firme y protectora."
Velar por la seguridad física con rigor y calma
Mantener la serenidad durante el episodio tranquiliza al resto del grupo y garantiza que el alumno reciba los cuidados idóneos en su entorno escolar.
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